El reloj

No sé si eran tus largas uñas sobre la espalda,
a lo mejor fue culpa de Eydie Gormé y Los Panchos
sonando de fondo,
lo que hizo que me perdiera en ti.
Estoy seguro que hubo cariño;
se sentía en los abrazos que se transformaron en besos,
en el calor que emanó al fundirnos,
o en esas noches cuando nos tocamos para conocernos.
Seguro la química era correcta.
Era embonar la última pieza del rompecabezas,
dos ondas que vibraron al unísono.
Que unió la casualidad, y
se asustaron de trascender el tiempo.
Se buscan en los otros, rebotando en las paredes de la gente;
los brazos amoratados, las piernas heridas.
Y en el corazón;
el recuerdo,
el sentimiento que provoca
la mezcla de dos cuerpos que se pertenecen
mas se rehúsan a quedarse.
Mil vidas podrían pasar,
los segundos no serían suficientes,
para olvidar la fragancia que dejó
el amor que corría del reloj.
-PM



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